¿Me estoy acostumbrando al dolor? El riesgo de normalizar el sufrimiento

08/07/2025

En nuestra experiencia en CRL, es cada vez más común escuchar frases como:
"Llevo meses con este dolor, pero ya me acostumbré a vivir con él".
"Mientras no me duela tanto, sigo haciendo mi vida normal".

Aunque parezcan inofensivas, estas frases encierran un riesgo importante: la normalización del dolor.

¿Por qué nos acostumbramos al dolor?

Es increíble como el cuerpo humano se puede adaptar. Cuando experimentamos dolor crónico o recurrente, el sistema nervioso puede llegar a "acostumbrarse", haciéndolo parte del día a día. Pero eso no significa que el problema haya desaparecido. Al contrario, el dolor persistente suele ser una señal de alerta de que algo no está funcionando bien.

Con el tiempo, ese dolor que parecía leve o intermitente puede generar compensaciones, empeorar la lesión inicial o incluso causar nuevas disfunciones en otras zonas del cuerpo.

El peligro de "dejarlo pasar"

Muchas personas postergan la consulta médica por distintos motivos: falta de tiempo, miedo al diagnóstico, subestimación del problema o simplemente porque el dolor "ya no molesta tanto". Sin embargo, acostumbrarse al dolor no es una solución. Es una forma silenciosa de agravar el problema.

En CRL, hemos visto cómo lesiones que podrían haberse resuelto con tratamientos mínimamente invasivos y no dolorosos, terminan requiriendo abordajes más complejos por la demora en atenderlas, e inclusive algunas terminan en cirugía.

¿Qué dolores no deberías ignorar?

Cualquier dolor que:

  • Persista por más de una semana sin una causa clara

  • Aumente con el tiempo o cambie su intensidad

  • Te limite en tus movimientos o actividades cotidianas

  • Se acompañe de otros síntomas (hormigueo, debilidad, inflamación)

Escucha a tu cuerpo

El dolor es una herramienta de defensa del cuerpo, no un castigo. Escucharlo a tiempo puede evitarte meses (o años) de sufrimiento innecesario.

En CRL trabajamos para ayudarte a entender tu lesión, tratarla de forma efectiva y devolverte tu calidad de vida. No estás solo ni tienes que "aguantar". Cuanto antes consultes, más fácil es la recuperación.

Si tienes un dolor que persiste te invitamos a agendar una evaluación con nosotros haciendo clic aquí

¡Te esperamos!