Pedalear sin dolor: guía rápida de las lesiones más comunes en ciclistas

23/12/2025

El ciclismo

Es eficiente, amigable con las articulaciones y profundamente disfrutable en el verano… hasta que aparece una molestia que interrumpe el pedaleo. En CRL vemos un patrón claro: la mayor parte de los dolores se explica por una combinación de carga mal dosificada, ajustes inadecuados de la bicicleta y déficits de fuerza o estabilidad. La buena noticia es que, con un diagnóstico oportuno y un plan bien diseñado, casi todos estos cuadros tienen solución.

La rodilla es el “barómetro” del ciclista: el dolor anterior y las tendinopatías suelen aparecer por sillín bajo, calas adelantadas o cadencia baja con marchas pesadas, y se notan al subir, ponerse de pie o retomar el pedaleo. La espalda baja y el cuello se resienten por postura mantenida, alcance excesivo al manubrio y poco control lumbopélvico. En hombro es común la sobrecarga del manguito y, en caídas, lesiones acromioclaviculares o fracturas de clavícula. Manos y muñecas pueden adormecerse por compresión nerviosa (“síndrome del manillar”); la zona perineal se irrita con sillín o inclinación inadecuados; y en pie/tobillo aparecen metatarsalgia o irritación del Aquiles por calas mal posicionadas y calzado demasiado rígido o ajustado.

Hay tres decisiones simples que marcan una gran diferencia

Primero, un ajuste básico correcto de la bicicleta: altura y retroceso del sillín, alcance al manubrio, alineación de calas y una cadencia idealmente sobre 80–85 rpm. Segundo, un trabajo sistemático de fuerza y control: glúteos, cuádriceps, core y estabilidad escapular actúan como “seguro” de tus articulaciones sobre la bici. Tercero, una progresión realista de la carga: aumentar volumen e intensidad de forma gradual, alternar superficies y variar la posición de las manos reduce la sobrecarga repetitiva.

Conviene consultar si el dolor dura más de 7 a 10 días, limita el pedaleo o la vida diaria, se acompaña de hinchazón, bloqueo o sensación de inestabilidad, persiste el hormigueo en manos o pies, o existió una caída con dolor intenso en hombro, clavícula o cabeza. Evaluar a tiempo evita que el problema se cronifique y acorta los plazos de retorno seguro.


En Clínica CRL

Empezamos por un examen funcional cuidadoso y, cuando corresponde, utilizamos ecografía en la misma consulta para observar tejidos blandos en tiempo real y precisar el diagnóstico. Con esa información diseñamos un plan de kinesiología específico que integra control motor, fuerza, movilidad y retorno progresivo a la bicicleta. Cuando está indicado, incorporamos procedimientos ecoguiados y tecnologías de seguimiento para medir el progreso con precisión y ajustar la carga de manera objetiva.

El dolor en el ciclismo no es “parte del juego”; casi siempre tiene explicación y tratamiento. Con ajustes correctos, fortalecimiento bien planificado y un plan personalizado es posible volver a disfrutar la ruta con seguridad y confianza. Si hoy pedaleas con molestias, agenda tu evaluación en clinicacrl.cl y empecemos juntos el camino de vuelta al movimiento, sin dolor